Comparsa
Negres Betànics
Historia de la comparsa
El 21 de julio de 1970 desfiló por primera vez la comparsa Negres Betànics como integrante del Bando Moro en la Fiesta de Moros y Cristianos en Novelda, junto con la Comparsa Astures del recién estrenado Bando Cristiano.
Todo empezó cuando un grupo de amigos a finales de 1969, les entró el gusanillo festero existente en otras poblaciones cercanas y a partir de ese momento, se inició la creación y engranaje de una Comparsa, que cincuenta años después sigue manteniendo intacto su espíritu e identidad.
Desde sus comienzos, la característica principal de esta comparsa ha sido el buen hacer festero, su vistosidad y creatividad en lo que a trajes y maquillajes se refiere. Es una de las pocas comparsas de la comarca en la que todos sus miembros se maquillan para desfilar, destacando también porque todas sus escuadras o filàs realizan sus desfiles portando un traje especial Otra peculiaridad en sus orígenes fue la confección artesanal de los trajes que los propios festeros elaboraban utilizando todo tipo de materiales (conchas, macarrones, pieles de animales, esparto,…). Actualmente varias filàs siguen realizando ellos mismos los trajes de desfile de manera artesanal.
En los inicios el color predominante de sus chilabas fue el azul, siendo de un color más intenso para los hombres y de un azul celeste con pasamanerías en blanco para las señoras. El único complemento en común para ambos sexos era un fez verde. El color de la chilaba ha ido cambiando con el paso de los años, siendo muchas veces las telas estampadas, de rombos, de rayas pero siempre predominando en estos últimos años los colores marrones y rojos, derivando en una chilaba lisa de color burdéos con bordados al tono para todos los comparsistas.


Escudo y trajes oficiales
El logotipo distintivo se adorna con una torre recordando la triangular del Castillo de la Mola y en el interior, lleva una espada mora abrazada por la media luna. Se acompaña del nombre de la comparsa y año de fundación de la misma. El estandarte oficial de la Comparsa Negres Betànics contiene el escudo de la misma bordado en piel. En 2004, se estrena el nuevo estandarte fabricado en piel de potro negro y revestido de llama tibetana.
Escudo y traje oficial de Negres Betànics
- Traje de guerrilla: Compuesto por casaca granate con el escudo de la comparsa en la espalda, fajín color verde, pantalón bombacho de color negro y zapatillas moras de color granate con el escudo grabado en la parte superior. Como complementos, incluye el gorro (fez) de color verde con borla negra y el bolso negro con el escudo de la comparsa y cinta de color.
- Chilaba de batalla: Chilaba lisa de color burdeos con bordados al tono para todos los comparsistas.
- Chilaba de gala: Chilaba larga cuyo diseño, color burdeos y bordados al tono son idénticos a los de la casaca del traje de guerrilla, incorporando asimismo el escudo de la comparsa grabado en la espalda.

Aspectos a destacar
Como marca la tradición, el primer fin de semana de julio la comparsa Negres Betànics da comienzo oficialmente a sus fiestas, iniciando así unos días cargados de emoción, convivencia y fervor festero. El viernes por la noche tiene lugar la entraeta nocturna, un animado pasacalles por las calles de Novelda acompañado por las bandas de música, que supone el primer gran encuentro de los comparsistas con el ambiente festivo y el preludio de los días más esperados del año.
La programación continúa el sábado con la tradicional Cena de Gala de Presentación de Cargos Festeros, uno de los actos más significativos del calendario de la comparsa. En esta elegante velada se presentan oficialmente los representantes festeros del año, en un ambiente de ilusión y compañerismo que culmina con la primera gran verbena de las fiestas.
El domingo comienza desde primera hora de la mañana con el tradicional desayuno de churros con chocolate, tras el cual los comparsistas realizan la recogida de sus Cargos Festeros. Una vez reunidos, emprenden el camino hacia el Santuario de Santa María Magdalena para participar en la Eucaristía en honor a la Patrona de Novelda, un acto de profunda devoción y recogimiento en el que se encomienda a toda la familia festera y se rinde homenaje a los comparsistas fallecidos, cuya huella, legado y compromiso con la fiesta continúan vivos en la memoria colectiva de la comparsa.
Finalizados los actos religiosos, la jornada continúa con un almuerzo de hermandad que da paso a uno de los momentos más esperados y singulares del día: la tradicional batalla de melones o «melonà». Esta divertida contienda entre comparsistas, donde la experiencia y la destreza suelen imponerse al ímpetu de la juventud, constituye una de las tradiciones más arraigadas y queridas de la comparsa. La celebración concluye con un refrescante baño de agua para combatir las altas temperaturas del verano, siempre acompañados por el inconfundible sonido de las marchas moras.
Se trata, en definitiva, de una intensa jornada en la que se entrelazan devoción, tradición, alegría y compañerismo, valores que han definido a la comparsa Negres Betànics desde sus orígenes y que continúan transmitiéndose de generación en generación.
La convivencia festera tiene también una destacada continuidad el domingo siguiente, cuando comparsistas y familiares vuelven a reunirse para compartir una jornada de hermandad alrededor de la mesa. La tradicional comida de convivencia, en la que las paellas se convierten en protagonistas, constituye una magnífica ocasión para estrechar lazos y disfrutar de la compañía de amigos y compañeros. No faltan tampoco los populares xanxullos, aperitivo típicamente noveldense que forma parte de las costumbres gastronómicas locales y que aporta un sabor auténtico y entrañable a esta celebración. Una jornada distendida que refuerza el espíritu de unión y camaradería que caracteriza a la comparsa Negres Betànics.
La convivencia y la hermandad constituyen señas de identidad de la comparsa Negres Betànics y están presentes a lo largo de todos los días de fiesta. Así, tanto el 21 de julio, día de la Entrada Cristiana, como el 23 de julio, jornada de la Entrada Mora, los comparsistas se reúnen al mediodía para compartir una comida de hermandad en la que las grandes paellas elaboradas para la ocasión se convierten en punto de encuentro de festeros, familiares y amigos. Estas reuniones permiten recuperar fuerzas antes de afrontar los desfiles, al tiempo que fomentan el compañerismo y fortalecen los vínculos que unen a la gran familia betànica.
Entre los actos sociales más significativos destaca también la tradicional Cena de Gala que se celebra la noche del 22 de julio. Esta velada reúne a los miembros de la comparsa en un ambiente de elegancia, fraternidad y celebración, convirtiéndose en uno de los momentos más esperados del calendario festero. La cena ofrece la oportunidad de compartir experiencias, rendir homenaje al trabajo realizado durante el año y disfrutar de una noche de convivencia en la que se pone de manifiesto el profundo sentimiento de pertenencia que caracteriza a los Negres Betànics. Más allá de su carácter festivo, este encuentro representa un espacio de unión intergeneracional donde veteranos y jóvenes comparten mesa, recuerdos e ilusiones, contribuyendo a mantener vivo el espíritu y las tradiciones de la comparsa.
La jornada culmina con una animada verbena que congrega a comparsistas y visitantes en un ambiente de alegría y convivencia, prolongando la celebración hasta bien entrada la noche. La música, el reencuentro entre amigos y el ambiente festero convierten esta velada en un momento especialmente entrañable, reforzando los lazos de amistad y hermandad que constituyen una de las principales señas de identidad de los Negres Betànics en las horas previas a la esperada Entrada Mora.
En los Negres Betànics, la fiesta no se entiende únicamente desde el desfile o la música; se vive también alrededor de una mesa compartida, donde la amistad, la convivencia y el sentimiento de familia fortalecen, año tras año, los lazos que dan sentido a la comparsa y garantizan la continuidad de su legado festero.

Sede
C/ Poeta Luis Pérez Beltrá 52 – Novelda